graciela wencelblat, argentina
La mañana esperó a la tarde la tarde a la noche el mediodía se escondió muerto de celos rabia dolor. El amor sepulta y renace sin cesar transpasa umbrales mágicos prohibidos a la ira. Momentos equívocos instalan desesperación y la naturaleza salvaje pinta sorpresas en la piedra más blanca.
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Por lobitogabriel - 21 de Agosto, 2006, 8:00, Categoría: poesia
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